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Ser hija de un famoso conlleva una exposición mediática no siempre elegida. Así lo cree la hija mayor del cantante Luis Miguel, Michelle Salas, que el martes denunció en su cuenta de Instagram que ella no ha tenido ninguna implicación con la producción sobre el cantante emitida por Netflix. “Yo no permití en ningún momento el uso de mi imagen, mi nombre y mi vida personal”, aseguró en un largo texto repartido en tres historias de su perfil de Instagram.

“Tampoco me consultaron si yo estaba de acuerdo con que mi vida se convirtiera en una serie de televisión y en uno de los personajes principales de esta”, subrayó la influencer, de 31 años. En dicha publicación, Salas fue un paso más allá y aseguró que le parece “innecesaria, irrespetuosa y desafortunada la manera en que la producción decide tratar a una mujer” para terminar “sexualizándola explícitamente a los 19 años de edad y violentando su intimidad”.

En su perfil, Salas, que suma más de 1,7 millones de seguidores en la red social y es creadora de la cuenta de consejos de belleza drunkbybeauty, defendió que, pese a ser una persona pública, por encima de todo es “un ser humano y una mujer” y añadió que, aunque muchos puedan pensar que lo ha tenido todo, “pocos conocen la verdad”. Como ella explica, va más allá de la cuestión laboral: “Se trata de mi vida personal, mi familia, mi infancia y mi intimidad. La cual se ha visto expuesta y no necesariamente de la mejor manera”

La joven es hija del artista mexicano y la actriz Stephanie Salas, una de las intérpretes más conocidas del país latinoamericano, que se quedó embarazada del cantante a los 19 años. Además, Luis Miguel tiene otros dos hijos, Miguel y Daniel, aún menores de edad y que han crecido alejados de los focos. Estos dos son hijos de una relación con la también actriz y cantante mexicana Aracely Arámbula.

Hace tan solo unos días, Salas, que estudió moda en Nueva York, ya cuestionó el juicio al que se ven sometidos los famosos en las redes sociales. “La gente siempre se siente con el derecho de juzgar o agredir a los demás cuando en verdad no conoces ni la realidad ni la vida de esa persona. Muchas veces lo que criticas es de lo que careces, así que trato de no engancharme y darme cuenta de que esta profesión y en mi caso mi núcleo familiar está abierto a comentarios que no siempre van a gustar, pero no dejo que me afecte. Soy más que un mal comentario en Instagram”, escribió en su perfil, en una aplaudida publicación que logró más de 70.000 me gusta.

Pese a su visible enfado contra la serie —cuya segunda temporada se estrenó el pasado mes de abril en la plataforma y que protagoniza el también mexicano Diego Boneta—, Salas también ha resaltado lo buena que es su relación con el célebre cantante. Ella cuenta que ha vivido “momentos inolvidables” con su padre. “Y me da gusto que puedan conocer una pequeña parte de la relación que hemos tenido”, afirma. Pero se queja del retrato que se hace sobre ella.

“Me atrevo a expresarles mi sentir porque creo que debo hacerlo y no por mí solamente. Ninguna persona debe bajo ninguna circunstancia sentirse así y ser tratada de esa manera. Mucho menos sin su consentimiento”, concluye rotunda.

Fuente EL PAIS


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