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SANTO DOMINGO.- El abogado Félix Portes mostró este jueves al Tribunal cientos de evidencias y archivos que buscan probar que el coronel Rafael Núñez de Aza, implicado en el caso Coral, tuvo solvencia económica desde el 1994 y así descartar que el imputado haya incurrido en actos ilícitos desde el 2012, como establece el Ministerio Público.

La mayoría de las pruebas mostradas son de la empresa Aldom Glass, propiedad del coronel, en la que se busca establecer que la institución no era utilizada para lavar dinero proveniente del Estado, como señala el Ministerio Público.

Desde Aldom Glass, como explicó Portes, se adquirieron furgones, préstamos y negociaciones internacionales que “reafirman que la empresa no era para lavar fondos públicos”. En ese orden, el jurista también exhibió un legajo de documentos que muestran las millonarias ganancias de las empresas desde la fecha en que fue constituida.

Asimismo, mostró a la jueza Kenya Romero todas las facturas de gastos corrientes incurridos en la residencia de Colinas del Oeste, entre ellas facturas de ferreterías, actos de compra y recibos pertenecientes al inmueble.

También, el abogado mostró un archivo con cientos de cheques de miles de pesos que muestran que Núñez De Aza se desempeñaba como prestamista y, en esa ocasión, Portes puntualizó que el dinero del coronel no fue producto de actividades irregulares.

Para seguir rebatiendo las acusaciones del Ministerio Público, Portes mostró a la jueza decenas de documentos que muestran que los vehículos del imputado fueron adquiridos desde el 1999 de manera legal.

En ese orden, el defensor también mostró conciliaciones bancarias, facturas, cheques, criticados de crédito, recibos y contratos que, según el jurista, demuestran la solvencia lícita del coronel policial implicado en el caso Coral.